
Noche de viernes
Un buen lugar, buena compañía, trago tras trago, copa tras copa, excelente música.
La estábamos pasando realmente muy bien, no le pido mucho a la vida, soy fácil de complacer.
De repente una nube amarilla invadió el ambiente, cuando salí del letargo, allí estaba era realmente muy hermosa, nunca antes vi a una mujer tomar vodka con tanto maldito estilo, bailaba como nunca antes vi bailar a nadie. Luche contra los fantasmas de toda mi vida esperando el momento “preciso” para invitarla a otro vodka.
Debo reconocer que me distraje, con tanto licor y con tantas luces perdí el control pero siempre allí observando aquella linda chica, si como bebe, fuma seria fatalmente encantadora, pero ese momento tan esperado nunca llego (talvez lo probo en su colegio cuando tenía 14 o 15 años cuando cursaba noveno grado y no le gusto).
Mañana de sábado
Desperté en una bañera llena de hielo, mi ropa estaba en el piso justo al lado de unas tijeras, suspire, en el techo un escrito me alarmo.
“buenos días lindo, espero amanecieras bien, ahora no tienes pelotas, ni riñones, te raye la cara como para hacerte la maldad, te vendría bien ir donde un medico, aquí no mas a 15 cuadras queda un buen hospital PDT bienvenido al mundo del sida”
Jueputa grite, cuando me fui a tocar, me di cuenta que no tenia pelotas, ni tula, pero me tranquilice, que no tuviera pene no significaba que fuera menos hombre, el tema del sida si me llamaba mas la atención, lo peor que me podría pasar seria convertirme en un mito urbano que circula día tras día en los correos electrónicos de desocupados de todo el mundo. “Mi calvito súper divi, la pasamos súper bien” era un transformer de la primera generación, seguía hablando “tus cositas están en aquel frasco, no se te olvide llamarme, seré tuy@ siempre, recuérdalo “, me quería morir. Me despedí (no de beso), al salir esa sensación de querer correr invadió todo mi cuerpo, quería correr hacia algún lugar cualquiera que fuere, estar en el hospital, recuperarme.
De hecho lo hubiera logrado si ese maldito carro no hubiera pasado por encima de mi cabeza
uy cucho que man mas salao.
ResponderEliminar